lunes 13 de julio de 2009

Que Honduras no quede sola: el riesgo de la normalización


A 15 días del golpe de Estado el país centroamericano ya no está en los titulares de los medios internacionales. Se intensifica la represión. Un ex dirigente sindical y activista de la resistencia fue asesinado en San Pedro Sula.

La maniobra normalizadora, de la que parece formar parte el proceso de mediación que se lleva a cabo en Costa Rica bajo las alas del Departamento de Estado de los EE.UU, y la retirada de los medios podrían desembocar en una fuerte represión en contra de las organizaciones populares, que siguen pidiendo la restitución del orden democrático.

Desde el primer día del golpe de Estado cívico-militar, la política mediática del gobierno de facto hondureño apunta a dar una imagen de normalidad. Para ese gobierno, las marchas y protestas masivas son la expresión de “cuatro locos” que no quieren aceptar la nueva realidad.

Después de las condenas internacionales, de la gran expectativa por el intento del presidente José Manuel Zelaya de regresar al país y del fallido proceso de mediación en Costa Rica, los principales medios de comunicación internacionales han abandonado el país. Los teléfonos ya no repican como antes y en las agencias internacionales las noticias sobre Honduras ya se han reducido a unas pocas líneas.

Las continuas movilizaciones de las organizaciones sociales, populares y sindicales ya no son noticia, y para los medios internacionales que siguen en el país la situación se ha vuelto muy peligrosa.

En la madrugada de ayer, los equipos periodísticos de TeleSur y del canal Venezolana de Televisión (VTV) fueron primero arrestados y después obligados a permanecer en el hotel, sin poder ejercer su derecho a cubrir los acontecimientos del día de hoy. Además, denunciaron que los agentes de policía trataron de atemorizarlos diciéndoles que se fueran directo al aeropuerto “porque aquí no hay nada que decir, no hay nada que informar”.

Ante las movilizaciones masivas que siguen impulsando las organizaciones populares, como las que se desarrollaron durante este fin de semana en conmemoración del asesinato del joven Isis Obed Murillo y en el parque central de Tegucigalpa, y la caída de interés por parte de los medios internacionales, los dirigentes del Frente Nacional Contra el Golpe de Estado advirtieron del peligro de una oleada represiva.

En la noche del sábado 11 de julio el activista del Bloque Popular y ex dirigente sindical del sector textil y de la Federación Unitaria de Trabajadores de Honduras (FUTH), Roger Bados, fue asesinado por desconocidos frente a su casa en San Pedro Sula, en el norte del país. El temor que se vive en estas horas es que ese homicidio podría ser el inicio de un plan asesino en contra de los cuadros intermedios, para generar terror en la población.

Ante esta coyuntura, en la que la comunidad internacional parece no querer pasar del discurso a los hechos concretos, enfrascada en darle seguimiento a un proceso de mediación que no tiene futuro, y que está visiblemente interferido por la ambigüedad del gobierno estadounidense, Sirel dialogó con Carlos H. Reyes, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Bebida y Similares (STIBYS) y miembro del Comité Ejecutivo Mundial de la UITA.

-Han sido 15 días de resistencia y lucha. Días muy difíciles donde el pueblo supo responder al golpe de Estado y a la represión. ¿Cómo evalúas este esfuerzo?
-La lucha política del movimiento popular ha tenido cambios cualitativos muy importantes. Si no hubiese existido una Coordinadora Nacional de Resistencia Popular, que ha sido la columna vertebral de todo este movimiento de oposición al golpe, no hubiese sido posible impulsar estas acciones de lucha y resistencia. Pudimos superar la sorpresa del golpe de Estado y el miedo por la represión desencadenada por este gobierno de facto, impulsar la más grande manifestación de la historia del país, y toda una serie de actividades como tomas de carreteras, movilizaciones, plantones, y también actos políticos y culturales.

-¿Se perfila un incremento de la represión?
-Como consecuencia de que los golpistas sienten que no han podido dominarnos y que hay una enorme resistencia, han comenzado a dar señales de querer subir el nivel de represión en el país. El domingo 5 de julio fue asesinado el joven Isis Obed Murillo en las inmediaciones del aeropuerto, mientras que el sábado pasado asesinaron al ex dirigente sindical de la FUTH y activista del Bloque Popular, Roger Bados, en San Pedro Sula. Supimos también que la policía sacó del hotel al equipo periodístico de TeleSur y al de la televisión venezolana VTV y les ordenó que se fueran de Honduras.

Consideramos que estos hechos son parte de la represión que se está dando en el país, con el propósito de amedrentarnos y que no sigamos en la resistencia.

-¿Qué planes tienen para esta semana?
-Vamos a seguir en la lucha con muchas movilizaciones porque va a ser una semana muy difícil. Fracasó el proceso de mediación en Costa Rica, donde nosotros siempre dijimos que este problema no se va a resolver con esos instrumentos. Esta crisis tiene un cuello de botella que es la doble cara que está teniendo Estados Unidos: por un lado denuncian el golpe y apoyan la resolución de la OEA, y por el otro apoyan a los golpistas. Hay que romper esta situación, por ello una delegación del Frente Nacional Contra el Golpe de Estado viajó a Estados Unidos para reunirse con varios senadores.

-Hay una clara actitud del gobierno de facto de querer presentar a Honduras como un país en donde no ha ocurrido nada y que todo sigue en tranquilidad ¿La menor presencia de los medios internacionales podría facilitar esta estrategia normalizadora?
-En muchos casos los medios se van porque son intimidados y esto demuestra que está en marcha un propósito de ocultar lo que está pasando y de que efectivamente aquí ha habido un golpe de Estado. El caso de TeleSur es emblemático. Hay que denunciarlo a nivel internacional y sobre esta base, los medios tienen que regresar al país, porque eso indica que la represión va a recrudecer.

-¿Qué perspectivas tienen para poder mantener las movilizaciones en las calles?
-Nosotros seguimos firmes en pedir la restitución de la institucionalidad en el país y el regreso del presidente José Manuel Zelaya. Además de los esfuerzos que está haciendo el Presidente para que los países presionen al gobierno de facto, necesitamos que los compañeros y compañeras de las organizaciones populares centroamericanas impulsen acciones en las fronteras. Pedimos también que las organizaciones latinoamericanas presionen a nuestras embajadas en solidaridad con la lucha que está librando el pueblo hondureño. Aquí vamos a seguir luchando permanentemente.

-La UITA dio prioridad absoluta a lo que ha pasado en Honduras y ratificó su solidaridad con ese proceso de resistencia de las organizaciones populares y sindicales. ¿Cuál es el aporte que podría seguir brindando?
-La presencia de la UITA en todos estos días ha permitido tener al movimiento sindical mundial al tanto de lo que está pasando en Honduras y de la manera más objetiva, informando que la resistencia continúa.

Aquí hay un problema de fondo: en Honduras es un delito defender los intereses de los trabajadores y las trabajadoras, es un delito luchar por tener conquistas sociales. Es por eso que apoyamos muchas cosas del gobierno de Zelaya, porque estaba trabajando en ese sentido y en un país de ultra derecha como Honduras eso es un delito y nosotros unos delincuentes. Sin embargo, seguimos trabajando y luchando, y queremos que a través de la UITA se siga llevando este mensaje al mundo.

Estamos frente a una dictadura salvaje y vamos hacia una mayor represión dirigida por militares, los mismos que se mancharon con los peores crímenes en los años 80.



sábado 11 de julio de 2009

GOLPE EN HONDURAS: la movilización ciudadana sigue








viernes 10 de julio de 2009

Aferrados ciegamente al poder espurio

Sin resultados concretos en la primera ronda del proceso de mediación. Los movimientos populares siguen movilizados y ganaron participación directa en las reuniones con el mediador Oscar Arias.

Como era previsible, la primera ronda del proceso de mediación entre el presidente de Honduras, Manuel Zelaya Rosales, y el mandatario del gobierno de facto, Roberto Micheletti, concluyó sin ningún resultado concreto.

En las afueras de la residencia del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, los movimientos sociales y populares costarricenses protestaron contra el golpe de Estado y contra la presencia de Micheletti. Mientras tanto, en Honduras sigue la incansable movilización de los sectores sociales que piden la restauración del orden democrático y el regreso del presidente Zelaya.


Tal como lo había anunciado el presidente de Honduras, Manuel Zelaya Rosales, se rehusó a sentarse con el mandatario del régimen de facto, Roberto Micheletti. Ambos se reunieron por separado con el mediador y presidente de Costa Rica, Oscar Arias, quien comunicó en conferencia de prensa que el proceso podría necesitar más tiempo de lo que tenía previsto.

El punto clave del proceso sigue siendo la restitución del presidente Zelaya en su cargo, tal como lo viene exigiendo la comunidad internacional y el Frente Nacional Contra el Golpe de Estado, que ayer envió una delegación a Costa Rica para que se reuniera con el mandatario y expusiera los puntos que para esta instancia coordinadora de los diferentes movimientos y organizaciones sociales, populares y sindicales resultan irrenunciables.

Con una actitud que parece no tomar en cuenta el total aislamiento en el que se encuentra Honduras, Roberto Micheletti abordó un avión para regresar a su país dejando instalada una comisión negociadora que en este momento está trabajando con la comisión nombrada por el presidente Zelaya, sin aclarar cómo y cuándo regresaría a Costa Rica.

En medio de la incertidumbre, y en la espera de la reunión, los movimientos populares hondureños se movilizaron nuevamente con una gran marcha que produjo la toma de la Carretera del Sur, arteria principal por la que transita todo el transporte comercial entre Honduras y los demás países de la región.

Mientras las miles de personas que volvieron a manifestarse contra el golpe de Estado escuchaban atentamente la lectura del comunicado difundido ayer por el Frente Nacional Contra el Golpe de Estado, llegó la noticia de que la delegación de los movimientos populares se había reunido con el presidente Zelaya y que participaría en la reunión con el mediador Oscar Arias.

“Enviamos una carta muy detallada al presidente Zelaya, sentando nuestra posición sobre lo que deberían ser los contenidos del proceso de mediación –dijo a Sirel la integrante de la Comisión Ejecutiva del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), Bertha Cáceres–.

Le reiteramos nuestra disposición a luchar por su restitución y por una nueva institucionalidad ante la total ilegalidad de este gobierno de facto y el Golpe de Estado. Por otro lado, se le hacía ver cómo este golpe no es un elemento aislado, sino que obedece a planes de anexión, colonialismo y de agresión contra los procesos emancipatorios y liberadores del continente.

Por otro lado –continuó Cáceres– se le explicó que nuestra lucha es sostenida por el pueblo hondureño en su diferentes expresiones, y que lo que está ocurriendo en Honduras ya trasciende las fronteras nacionales”.

La carta que fue entregada y discutida ampliamente con el presidente Zelaya señala también el rechazo a cualquier tipo de negociación con los golpistas, y mucho menos acuerdos que traten de legalizar lo que es ilegal en el marco de un escenario de impunidad.

“Pedimos también sanciones para las instituciones que participaron en el Golpe de Estado, incluyendo al Ejército represor, abriendo el camino a un proceso que reconstruya nuestro país, que lo refunda, porque es la única alternativa que tenemos”, señaló la integrante del COPINH.

Según Cáceres, el presidente Zelaya compartió totalmente el planteamiento del Frente Nacional Contra el Golpe de Estado e incorporó la exigencia de que lo golpistas sean llevados ante los tribunales internacionales, y aseguró que no aceptará ningún tipo de impunidad.

También pidió a la delegación que lo acompañara en la reunión con Oscar Arias e hizo un llamado al pueblo hondureño para profundizar la movilización y la resistencia.

“Se hizo un análisis profundo de los actores encubiertos que han facilitado el Golpe de Estado militar, señalando en este sentido a los poderosos grupos económicos estadounidenses que operan más allá de las disposiciones del actual gobierno de este país”, explicó Bertha Cáceres.

Según informó a los presentes en la movilización Carlos H. Reyes, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Bebida y Similares (STIBYS), miembro del Comité Ejecutivo Mundial de la UITA, “El señor Micheletti llegó hoy a Costa Rica en una avioneta del señor Facussé –uno de los empresarios más poderosos de Honduras–. Tenemos la garantía de que ni el presidente Zelaya y mucho menos nuestra delegación se va a sentar con este señor.

Los planteamientos son muy claros, y este proceso de mediación es para restituir la institucionalidad en el país, así que si el proceso fracasa va a ser sola y únicamente culpa de los golpistas”, aseveró Reyes.

Sigue la represión

Aferrado ciegamente al poder, el régimen de facto sigue con su actitud represora. Ayer, jueves 9, se supo que el Ministerio de Educación decidió suspender la cooperación con 180 profesores cubanos que estaban colaborando con el proceso alfabetizador en el país, aplicando el famoso método “Yo, sí puedo”. Los profesores serán repatriados en los próximos días.

Además, el Comité de Familiares de Desaparecidos de Honduras (COFADEH) denunció la captura de José David Murillo Sánchez, padre del joven Isis Obed Murillo, quien perdió la vida el pasado domingo 5 en las cercanías de aeropuerto durante la movilización por la fallida llegada del presidente Zelaya.

Después del asesinato, José David Murillo apareció en varios medios denunciando la responsabilidad del Ejército. En horas de la tarde del jueves 9, fue apresado por la policía por una denuncia en su contra formulada en 2007, y sospechosamente ejecutada momentos después de hacer declaraciones sobre el asesinato de su hijo.

Las organizaciones populares se están movilizando para lograr su liberación.



jueves 09 de julio de 2009

Yo no compro Flor de Caña


per Wilfredo Gutiérrez
http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/376361/index.php

“LA RIQUEZA DE UNOS POCOS NO PUEDE CRECER SOBRE LA TUMBA DE MILES” (Rel-UITA)

Mis estilos de diversión y alegría no tienen nada que ver con rones, whiskies ni cervezas. ¡Nada con aguardientes o licores! Thanks God! Pero si yo fuese un “tomador,” una botella de Ron Flor de Caña, del Ingenio San Antonio de Chichigalpa, Nicaragua, sería la última cosa sobre la tierra que yo compraría.

Mi posición no es gratuita. Os diré cuatro cosas por las cuales entenderéis mi indignación.

PRIMERO, yo odio que los ricos se hagan más ricos sobre la tumba de los débiles. En la ciudad de Chichigalpa han muerto más de 3 mil personas y hay más de 5 mil enfermos, ex-trabajadores agrícolas y miembros de sus familias, por causa de Insuficiencia Renal Crónica (IRC) debido a las prácticas productivas irresponsables de la plantación azucarera que ha hecho “uso indiscriminado de agro-tóxicos” en el cultivo de la caña y “ha contaminado los acuíferos de la zona.”
Los representantes de los enfermos, de la Asociación Nicaragüense de Afectados por Insuficiencia Renal Crónica (ANAIRC), han tratado de hablar con los dueños del Ingenio en Managua para negociar una indemnización para las familias afectadas. Pero los magnates de la plantación azucarera ni siquiera les han atendido y les han ignorado por completo.


SEGUNDO, yo odio el discurso demagógico a favor de los trabajadores por parte de los sindicatos blancos oficialistas. La plantación azucarera y su Centro de producción de ron son las fuentes de trabajo más importante en la zona de Chichigalpa. Es por lo tanto obvio que los líderes sindicales y segmentos de la población se hayan pronunciado en una lucha apoyando la empresa para mantener el empleo.
Lo que no es obvio ni justo es que estos líderes no puedan luchar también por la indemnización de los enfermos, y que lo hagan combativamente como lo hacen por el empleo.
¿Por qué no puede la indemnización de los enfermos ser un componente esencial junto a la lucha por el empleo? Una cosa y la otra no son mutuamente exclusivas. ¿Acaso no son todos los mismos trabajadores oprimidos y explotados, o es que algunos se creen la “aristocracia obrera” de Lenin? ¿Quién garantiza que los trabajadores agrícolas de hoy no sean los enfermos de insuficiencia renal del mañana? ¿Cuál es el miedo de los líderes sindicales de confrontar a los dueños de la empresa? Se supone que Nicaragua ya no vive en el tiempo del somocismo cuando algunos terratenientes usaban a la Guardia Nacional para mandar a matar a campesinos “subversivos.”


TERCERO, yo odio las políticas de gobiernos que sólo halagan las pasiones de los pobres sin hechos concretos. Tengo entendido que la Regional Latinoamericana de la Unión Internacional de Trabajadores de la Alimenctación (Rel-UITA), en solidaridad con la lucha de los trabajadores agrícolas contaminados de Nicaragua, ha lanzado una campaña de denuncia sobre este problema. Rel-UITA ha mandado una carta al Presidente de la República Daniel Ortega en la que, entre otras cosas, dice:
“... la irresponsabilidad social y ambiental de estos empresarios es tan chocante que provoca indignación, y muchas personas e instituciones en el mundo se preguntarán cuál ha sido la acción del gobierno de Nicaragua en este caso. Asimismo, señor Presidente, el daño causado es tan definitivo y devastador como el de una guerra, y si bien ya muchas de sus víctimas no podrán ser salvadas, sería absolutamente inhumano que, además, tampoco fuesen reparadas económicamente.”

¡Exactamente! Yo también estoy ansioso por saber cuál sera la acción de un gobierno presidido, argumentablemente, por un líder revolucionario. Quiero creer que la intervención de Daniel será un ejemplo de dignidad política.

CUARTO, yo odio la inhumanidad de los sentimientos. Los Tartufos de la pluma como Xiomara Chamorro alegan que el Ingenio es una “empresa modelo” y que no hay evidencia científica que demuestre que la causa de la enfermedad sea la contaminación del agua y que esta gente sólo está buscando “compensaciones monetarias injustificadas.” Tampoco es extraño que el Sr. Pellas, dueño y presidente de la empresa azucarera, haya negado la contaminación, haya dicho que los enfermos son “borrachos y drogadictos” y por lo cual las causas de la enfermedad son otras. ¡Qué pena que antes de ofender a las víctimas con tal majadería el subconsciente del Sr. Pellas no le anticipó que si son “borrachos” será por el ron “Flor de Caña” que él mismo produce y vende!

De cualquier manera, ¡Qué otros argumentos se puede esperar de los integrantes de la burguesía! Aunque la contaminación no es responsabilidad exclusiva del Ingenio azucarero, hay estudios que demuestran que más del 95 por ciento de las muestras de agua de los pozos en la zona está contaminada por herbicidas, agro-tóxicos, heces y bacterias. Además, todo el mundo sabe que la agricultura industrial ha contaminado el agua en muchas partes del planeta.

Así que, ahora ya sabéis por qué yo no compro ni compraré una botella de “Ron Flor de Caña.” Mientras el Presidente Daniel Ortega no intervenga en el asunto a favor de la indemnización de los enfermos, mientras los sindicatos oficialistas no hagan suya la idemnización, y mientras los dueños del Ingenio no accedan a una negociación de la indemnización, yo no compro ni compararé una botella de “Ron Flor de Caña.”

Si os molesta mi posición en este asunto, cómprala tú. Pero si compartes la indignación, entonces no la compres.

REFERENCIAS:

http://www.rel-uita.org/agricultura/agrotoxicos/irc/2009/con_juan_martin

http://www.kaosenlared.net/noticia/nicaragua-rel-uita-lanza-campana-mund

https://www.indymedia.org.uk/en/regions/world/2009/05/431038.html

http://www.indymedia.org/en/2009/06/926195.shtml

Movimientos populares: Retorno a la institucionalidad sin amnistía para los golpistas

En vista de la mediación que se llevará a cabo en Costa Rica, los movimientos populares sientan su posición

La noticia de una posible salida a la crisis hondureña provocada por un brutal golpe de Estado ha despertado muchos rumores y abundantes preocupaciones entre las organizaciones que han encabezado la resistencia popular a lo largo de doce días, exponiendo la vida de sus integrantes ante la embestida represiva de las fuerzas golpistas.

Antes y después de una nueva movilización masiva que ha paralizado el tránsito vehicular y comercial en la salida a Ciudad Danlí, arteria principal que desemboca en la Carretera Panamericana hacia Nicaragua, los movimientos sociales y las organizaciones populares y sindicales que conforman el Frente Nacional Contra el Golpe de Estado se reunieron por varias horas para sentar su posición ante el inicio del proceso de mediación que se llevará a cabo en Costa Rica a partir de hoy, jueves 9.

En un documento al que Sirel pudo tener acceso en exclusiva y que será dado a conocer a la población en las próximas horas, el Frente Nacional Contra el Golpe de Estado pide el “reintegro a la institucionalidad y la restitución incondicional del presidente constitucional de la República José Manuel Zelaya Rosales, a efectos de concluir el periodo presidencial para el cual fue electo”.

Señala también que ante la situación que vive el país a raíz del golpe de Estado planificado y ejecutado por la oligarquía política, económica, religiosa y militar, “el pueblo ha actuado en legítima defensa del derecho de participación, manteniéndose en una insurrección pacífica y popular frente al gobierno de facto y tirano resultado de dicho golpe”.

En el documento se evidencia además que esta instancia de coordinación de las organizaciones populares no renuncia a procesos de participación y consulta incluyentes. Es por eso que propone continuar con un debate que permita alcanzar la democracia participativa, a través de la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente, elemento que estaba en la base de la Consulta Popular contra la que se desencadenó el golpe de Estado.

El Frente Nacional Contra el Golpe de Estado descalificó la propuesta de los actores del golpe de Estado respecto a una posible amnistía, “que dejaría en impunidad a los golpistas, restringiendo la correspondiente deducción de responsabilidades y la justicia vital para la conservación de la institucionalidad democrática”.

Finalmente, denunció el retroceso de las Fuerzas Armadas y pidió revisar su papel institucional, aclarando al mismo tiempo que “cualquier proceso de mediación tendrá que darse en el marco del posicionamiento del Frente Nacional Contra el Golpe de Estado”.

Zelaya aclara a la población

Las muchas especulaciones que se han dado en las últimas horas han obligado al presidente Manuel Zelaya Rosales explicar exactamente los términos de la propuesta consensuada con el Departamento de Estado de Estados Unidos.

Según el mandatario hondureño no se trata de una negociación, sino de una mediación en la que se va a decidir la forma en que se le restituye el cargo que le fue arrebatado a través del golpe de Estado. En diferentes entrevistas brindadas a la prensa, Zelaya aclaró que no se sentará a negociar con Roberto Micheletti, quien tendrá que responder por los delitos que ha cometido.

Denunció también que el régimen de facto no está permitiendo la salida de sus Ministros que se iban a integrar al proceso de mediación.

Ante esta situación, parece que ese proceso, además de dar cierta legitimidad al régimen de facto de Micheletti, podría estar encaminado a darle una salida “soft” a los sectores golpistas, posiblemente a través de una amnistía en aras de la “paz y tranquilidad” del país.

Según Marvin Ponce, diputado del partido Unificación Democrática (UD) y directivo del Consejo Coordinador de Organizaciones Campesinas de Honduras (COCOCH), “Todavía no está claro cuál ha sido el punto de partida del proceso de mediación, y además no le tenemos confianza a la persona que ha sido escogida como mediador, por su historial durante los años 80 y en este nuevo mandato presidencial, en el que confrontó a los sectores sociales.

Sabemos también que grandes grupos económicos de la derecha estadounidense se están trasladando a Costa Rica para boicotear la negociación. Creemos –continuó Ponce– que este proceso tiene que mantener elementos no negociables, como son la reinstalación del presidente Zelaya en su puesto y la condena para los golpistas. Es muy probable que estén buscando una amnistía para no ir a la cárcel por haber perpetrado un golpe contra la constitución y por traición a la patria”.

Para seguir de cerca los acontecimientos de los próximos días, el Frente Nacional Contra el Golpe de Estado nombró una comisión que viajará a Costa Rica para reunirse con el presidente Zelaya y entregarle una carta de posicionamiento para que sea tomada en cuenta al momento de entrar al proceso de mediación.

Como medida concreta, el Comité de Defensa de los Derechos Humanos de Honduras (CODEH) presentó ayer, miércoles 8, una denuncia en la Fiscalía contra todas las personas que de alguna manera han participado al golpe de Estado. Según Andrés Pavón, del CODEH, “Esta denuncia tiene el objetivo de que el Ministerio Público desarrolle una investigación criminal por los delitos cometidos contra altos funcionarios del Estado, contra la forma de gobierno, por rebelión, falsificación de documentos públicos, detención ilegal y allanamiento de moradas”, aseveró el defensor de derechos humanos.



miércoles 08 de julio de 2009

Golpe en Honduras: Una posible salida con el sello USA

El presidente Zelaya acepta el inicio de un diálogo con el gobierno de facto. Hillary Clinton y Oscar Arias dirigen la orquesta.

La noticia llegó de forma inesperada mientras miles de personas marchaban nuevamente por las calles de Tegucigalpa, llegando frente a las instalaciones del Ministerio Público, como siempre resguardadas por un fuerte contingente del Ejército y la Policía. La propuesta del presidente Manuel Zelaya contempla dos puntos innegociables: la restitución en su cargo y que nadie del actual régimen de facto se mantenga en el gobierno.

La jornada había comenzado con una nueva movilización de los movimientos populares y la aparición de la primera dama, Xiomara Castro de Zelaya, quien finalmente decidió abandonar la clandestinidad y acompañar a los sectores que desde hace diez días siguen manifestándose en las calles hondureñas, pidiendo el regreso del presidente Manuel Zelaya y el restablecimiento del orden constitucional.

“En primer lugar quisiera solidarizarme con aquellas personas que de una o otra manera han sido ultrajadas por el Ejército de nuestro país. Quiero solidarizarme con Silvia y con David que perdieron a su hijo. Me manifestaron que están orgullosos porque a su hijo Isis no lo mataron por delincuente, sino por defender una causa, la paz y la justicia, porque estaba luchando por el retorno del orden constitucional y la democracia en nuestro país –dijo Xiomara Castro visiblemente conmocionada–.

Era imposible seguir refugiándome solamente porque mi vida y la de mi familia corren peligro, mientras hay hombres y mujeres que ofrecen el pecho y su vida por esta causa. Por eso estoy aquí -continuó la primera dama–, porque yo sé que las represalias van a continuar contra mi familia, sin embargo no tengo miedo, porque sé que el Presidente constitucional de Honduras levantó la bandera. Pero esta bandera no es de él, sino del pueblo, de ese pueblo que se une a las marchas y que es mayoría en nuestro país.

Pueden entrar a las casas, pueden capturar, hasta matar, pero hay obreros y campesinos que están luchando, y no podía quedarme callada ante esta lucha. Hoy quiero pedirles que sigamos manifestando de forma pacífica, que no tengamos miedo, y yo voy a andar con todos ustedes”, concluyó Castro de Zelaya.

La marcha pasó frente a las instalaciones del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), organización conformada por muchos de aquellos empresarios que los sectores sociales señalan como los principales impulsores y verdaderos arquitectos del golpe de Estado.

Finalmente se dirigió hacia el Ministerio Público, fuertemente resguardado por el Ejército y la policía, y la tensión fue subiendo recordando la sangre derramada el pasado domingo, cuando fue asesinado el joven Isis Murillo en las inmediaciones del aeropuerto.

Una llamada del presidente Manuel Zelaya a una de las pocas radios que todavía no han sido calladas, pero sí repetidamente hostigada, llegó a calmar los ánimos. Difundida por los parlantes del vehículo que diariamente acompaña las marchas, generó reacciones contrapuestas entre la multitud.

Zelaya informó que del encuentro con la secretaria de Estado Hillary Clinton, surgió la propuesta de iniciar un diálogo entre el gobierno democráticamente electo hace cuatro años y el régimen de facto de Roberto Micheletti. Como mediador se propuso al actual presidente de Costa Rica, Oscar Arias, quien aceptó y convocó las partes el próximo jueves 9 en territorio costarricense.

Pese a las declaraciones del presidente Barack Obama, quien volvió a mencionar que el único gobierno que Estados Unidos reconoce es el de Manuel Zelaya, y que esta propuesta, a pesar de las diferencias ideológicas con el mandatario hondureño está encaminada a restablecer la democracia en Honduras, de hecho reconoce al régimen de facto de Micheletti como contraparte.

El presidente Manuel Zelaya se apresuró a aclarar que existen dos puntos que no son negociables: su restitución inmediata al cargo de Presidente electo por el pueblo y que el actual gobierno de facto no puede quedarse en el poder.

Antes estos elementos, la pregunta que surge espontánea es: ¿qué es lo que van a negociar?

El actual presidente de facto, Roberto Micheletti, ya dijo aceptar la propuesta de Estados Unidos, pero no la restitución de Zelaya. Una posición totalmente incomprensible ante el total aislamiento al que está sometida Honduras, y las pocas cartas que tiene en sus manos.

Al mismo tiempo, la Corte Suprema de Justicia, motor principal de las acusaciones montadas contra el presidente Zelaya, ya dijo que se podría encontrar una salida si el Congreso decretara una amnistía política para el Presidente.

Otro elemento importante que hay que tomar en cuenta es qué papel va a jugar y qué tipo de presiones está ejerciendo el Ejército en este momento, para no ser usado como chivo expiatorio en el caso de una solución negociada.

En este momento todo hace pensar que el contenido de la negociación será más enfocado en garantizar una salida “segura y suave” a los personajes políticos que han orquestado burdamente el golpe de Estado, dejando afuera a los también responsables ligados al poder económico.

También habrá que ver cuáles serán las reacciones de las organizaciones y países que hasta el momento han negado cualquier tipo de reconocimiento y diálogo con el gobierno espurio y, sobre todo, las de los movimientos y organizaciones sociales, populares y sindicales, que sin lugar a duda han sido el motor principal del rechazo al golpe de Estado en el país.

¿Estarán dispuestas a aceptar ese trago amargo de un gobierno golpista, sentado a dialogar y negociar como una contraparte?

Al cierre de este artículo, en la mañana de hoy, miércoles 8, las organizaciones que integran el Frente Nacional contra el Golpe de Estado culminaban una reunión en la cual decidieron redactar una carta que será enviada al presidente Manuel Zelaya antes de que se inicie el diálogo, y un comunicado que esta tarde (ndr: noche en Montevideo) será difundido públicamente en todo el país.



martes 07 de julio de 2009

Diez días de movilización popular (Fotos G. Trucchi)






Golpe en Honduras: La respuesta que se esperaba del pueblo herido

Los movimientos populares vuelven a la calle después del asesinato del joven en el aeropuerto

por Giorgio Trucchi - Rel-UITA

Isis Obed Murillo Flores tenía 19 años y era originario de Santa Cruz de Guayape, un pequeño pueblo en el departamento de Olancho, en el este de Honduras. Llegó a saludar la llegada del presidente Manuel Zelaya junto con sus dos hermanos y su padre, José Murillo, un pastor evangélico que hoy llora la muerte de un hijo a manos del Ejército. Saliendo de su pueblo, Isis Obed habrá saludado al resto de su familia, y puedo imaginar que alguien le habrá dicho que tuviera cuidado. No obstante, nadie podía imaginar que ese saludo iba a ser el último de su breve vida, brutalmente truncada por la bestialidad de la violencia represora.

Pese a que en las últimas horas fuentes oficiales están tratando de culpar del homicidio a desconocidos, quienes habrían disparado desde un local cerca del lugar donde cayó Isis Obed, algunos testigos aseguran haber detectado francotiradores ubicados en las instalaciones del aeropuerto, avalando la denuncia de Andrés Pavón, del Comité de Derechos Humanos, quien en las próximas horas presentará denuncia formal ante la Fiscalía.

“La sangre que Isis Obed Murillo derramó sobre el suelo hondureño no será en vano”, comentaban algunas de las personas que, desafiando el miedo y cargados de rabia, volvieron a marchar por las calles de Tegucigalpa el día después del asesinato del joven.

Para el Comité de Disciplina de los movimientos sociales, populares y sindicales no fue fácil contener esa reacción natural de la gente, cada vez que el recorrido que los llevaba a pocos centenares de metros de la Casa Presidencial, pasaba por lugares custodiados por la Policía y el Ejército.

“Porque el color de la sangre no se olvida, los masacrados serán vengados”, coreaban las miles de personas. “Asesinos, asesinos”, gritaba un grupo de jóvenes que cargaban un ataúd cubierto con una manta manchada de pintura roja, cada vez que miraban a un militar.

Los movimientos levantan la cabeza

“Esta batalla la vamos ganando –aseguró Carlos H. Reyes, secretario general del STIBYS–. Y la vamos a ganar definitivamente con la presión internacional y la movilización constante de la gente. La de ayer fue una marcha histórica en la que participaron más de 300 mil hondureños. Agradecemos a todos los gobiernos y los pueblos que nos han apoyado y que han reconocido que en Honduras hubo un golpe de Estado, y que no creyeron las payasadas que dice Roberto Micheletti”, aseveró Reyes.

Para Juan Barahona, coordinador del Bloque Popular de Honduras, “Después del ametrallamiento por parte del Ejército de la población que estaba frente al aeropuerto de forma pacífica, hemos decidido continuar la resistencia hasta que los golpistas caigan, desistan y entreguen el poder al presidente legítimo, Manuel Zelaya Rosales.

El hecho de que Micheletti haya enviado a sus personeros a Washington para buscar un diálogo con la OEA demuestra que se le está terminando el tiempo, la soberbia y el espacio para mantenerse en el gobierno. Nunca podrán consolidarse en el poder con un pueblo que está en la calle, resistiendo, dando la vida en contra de los golpistas.

Hay fuerza y moral para seguir resistiendo –continuó Barahona en sus declaraciones a Sirel–.
Vamos a reorganizar el trabajo y a impulsar nuevas formas de lucha en los departamentos”.

Después de la marcha, dirigentes de los diferentes sectores y organizaciones que conforman el Frente Nacional Contra el Golpe de Estado se reunieron para diseñar una nueva estrategia de lucha, que tenga una suficiente contundencia para dar el golpe final al régimen de facto.

En esta ocasión brindaron una conferencia de prensa en la que dieron lectura al séptimo comunicado en el que responsabilizan a Roberto Micheletti y al grupo de golpistas, de la muerte de Isis Obed Murillo y de las personas que fueron heridas. Presentaron también sus condolencias y muestras de respeto y solidaridad a las familias del joven asesinado y de los heridos.

Además, “El gobierno golpista y quienes le acompañan, están perdidos, tanto es así que han recurrido a los jerarcas de las iglesias y a la Policía para que den la cara por ellos y los defiendan. El movimiento popular tiene claro que el papel de los jerarcas religiosos siempre ha sido a favor de los grupos oligárquicos, es por eso que repudia la actitud de los seudo representantes de las iglesias”, explica el comunicado.

Condenaron también “La actitud terrorista de las autoridades impuestas por el gobierno golpista y usurpador del señor Micheletti, que reprime por medio de las armas las diferentes formas de manifestación de la población. Intimida cuando tiene retenes policiales y militares en todos lados, sobre todo en las carreteras, militares con sus fusiles entran a las unidades de transporte”.

¿Qué hace Estados Unidos?

El comunicado del Frente Nacional Contra el Golpe de Estado se refirió también a la actitud que hasta el momento ha tenido Estados Unidos ante la crisis hondureña. “Denunciamos ante el pueblo hondureño y ante la comunidad internacional que una parte del gobierno de Estados Unidos, como la industria militar y la Agencia de Inteligencia, están apoyando a los golpistas en Honduras”, se lee en el comunicado.

“Parece que en Estados Unidos hay dos gobiernos: uno del presidente Barack Obama y el otro de la CIA y del complejo industrial. Estos últimos apoyan a Micheletti. Ellos también son responsables del golpe, de los muertos y de lo que va a ocurrir en los próximos días”, sentenció Carlos H. Reyes.

La evolución de la situación política

Mientras el gobierno de facto enviaba a sus delegados a Washington buscando un contacto con la OEA y con senadores ultrarreaccionarios estadounidenses, el gobierno de Obama condenó la muerte del joven hondureño y aseguró no tener ninguna intención de reunirse con estas personas.

En diferentes entrevistas brindadas a medios internacionales, el presidente Manuel Zelaya informó que el martes 7 también viajará a Washington para entrevistarse con la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y aseguró estar listo para su regreso a Honduras.

“Esta vez no voy a cometer nuevamente el error de hacer público el plan para mi regreso”, dijo el Presidente, comunicando al mismo tiempo que, con base en el artículo 3 de la Constitución de Honduras, considera nulo cualquier acto impulsado por el gobierno de facto, incluyendo un posible adelanto de las elecciones previstas para noviembre próximo, “ya que no tendrían el apoyo de ningún país en el mundo y serían organizadas por un gobierno que nadie reconoce como legal”.



lunes 06 de julio de 2009

"Asesinos Asesinos"

"¡Asesinos, asesinos!", gritaba un grupo de jovenes a los soldados que controlaban el acceso a Casa Presidencial, mientras cargaban un ataúd cubierto con un manta manchada de pintura roja.

El joven Isis Obed Murillo Flores tenía 19 años y era originario de Santa Cruz de Guayape, un pequeño pueblo en el departamento de Olancho, en el este de Honduras. Viajó para saludar la llegada del presidente Manuel Zelaya junto con sus dos hermanos y su padre, José Murillo, un pastor evangélico que hoy llora la muerte de un hijo por mano del Ejército.

Saliendo de su pueblo, Isis Obed habrá saludado al resto de su familia, y me puedo imaginar que alguien le habrá dicho que tuviera cuidado. No obstante, nadie podía imaginar que ese saludo iba a ser el último de su breve vida, brutalmente troncada por la bestialidad de la violencia represora.



Centenares de miles de hondureños esperan a Zelaya (Video)

Después de una larga marcha, los cuerpos represivos no pudieron detener la enorme masa de gente que llegó hasta el aeropuerto de Toncontín para dar la bienvenida al presidente Zelaya, quien finalmente no pudo aterrizar.


La tierra hondureña nuevamente ensangrentada

Un muerto y varios heridos por mano del Ejército. El presidente Manuel Zelaya no logra aterrizar y se reúne en El Salvador con Presidentes solidarios

por Giorgio Trucchi - Rel-UITA

El suelo de Honduras absorbió una vez más la sangre de sus hijos. Una vez más por mano del Ejército, que sólo hace ocho días perpetró un golpe de Estado junto a los poderes políticos y económicos que controlan el país. Eso es lo que denuncian cientos de miles de personas que marcharon hacia al aeropuerto Toncontín de Tegucigalpa, Honduras, para saludar la llegada del presidente Manuel Zelaya Rosales.

El deseo del presidente Zelaya de volver a pisar suelo hondureño no se pudo realizar, ya que el régimen de facto, tal como lo clasificó el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, en su relación ante la Asamblea Nacional de esta organización, en la que en aplicación del artículo 21 de la Carta Democrática los delegados suspendieron de forma unánime y por aclamación a Honduras, dio la orden al Ejército de no permitir su aterrizaje.

El avión en el que venían el presidente Zelaya, la canciller Patricia Rodas y el presidente de la Asamblea General de la ONU, Miguel D’Escoto, fue amenazado de ser interceptado por la torre de control, mientras en la pista de aterrizaje el Ejército desplegaba vehículos particulares y camiones militares.

Unas dos horas antes del intento fallido de regresar al país, la multitudinaria marcha –se calcula de 200 mil o más personas– logró llegar hasta la entrada principal del aeropuerto. Lo que fue considerado un éxito para los movimientos sociales, populares y las organizaciones sindicales, campesinas e indígenas fue el resultado de largas negociaciones con el Ejército y la Policía.

En este sentido resulta aún más inexplicable y vergonzoso el hecho de que el Ejército haya abierto el fuego contra una población pacífica que estaba manifestando su esperanza de poder ver reestablecido el orden constitucional, brutalmente violado por el golpe de Estado del domingo 28 de junio, a través del retorno a la patria del presidente democráticamente electo Manuel Zelaya Rosales.

Hasta el momento se ha confirmado la muerte de un joven menor de edad que fue alcanzado por una bala en la cabeza. Algunas fuentes afirman que hay otra víctima mortal, aunque esto no ha sido oficialmente confirmado, Son muchos los heridos de bala o intoxicados por los gases lacrimógenos lanzados indiscriminadamente por el Ejército.

“Han matado a dos personas. Nos han disparado de forma indiscriminada y había francotiradores por todos lados. Son unos malditos asesinos que vuelven a matar al pueblo. Venga, venga a ver la sangre. Mire aquí como corre la sangre del joven”, gritaba enardecida la gente al ver a los periodistas acercarse al lugar de los hechos que volvieron a ensangrentar el suelo hondureño.

Mientras en conferencia de prensa el régimen de facto adelantaba la intención de iniciar un diálogo con la OEA, en la madrugada de ayer un sector de las empresas privadas abandonó el frente golpista y pidió al gobierno espurio permitir el regreso del presidente Zelaya, para comenzar un diálogo y traer la paz al país.

La gente se quedó frente al aeropuerto cantando, lanzando sus consignas y maldiciendo a todo los “verdes”, come les llaman a los militares, que desde lejos observaban, fuertemente armados.

La manifestación se disolvió de forma abrupta cuando comenzó a circular la noticia de que el régimen de facto había adelantado a las 6:30 de la tarde el inicio del toque de queda, periodo en el cual el Congreso ha suspendido varios artículos de la Constitución que garantizan las libertades individuales.

Las declaraciones en El Salvador

Después de lo ocurrido en el aeropuerto de Tegucigalpa, el presidente Manuel Zelaya voló hacia Nicaragua donde fue recibido por el presidente Daniel Ortega. De ahí voló hacia El Salvador donde se reunió con el Secretario General de la OEA, el Presidente de la Asamblea General de la ONU, y los Presidentes de Argentina, Paraguay y Ecuador.

“Como secretario general de la OEA estoy dispuesto a seguir adelante para conseguir nuestro objetivo que es usar todos los medios diplomáticos posibles para la restitución del presidente legítimo Manuel Zelaya”, dijo José Miguel Insulza.

El presidente Zelaya consideró vergonzoso lo ocurrido en el aeropuerto de Toncontín. Recordando las palabras de monseñor Arnulfo Romero, el Presidente hondureño pidió a los soldados del Ejército no volver a usar las armas contra la gente, porque vienen de las mismas entrañas del pueblo hondureño.

Después de anunciar que se pondrá en contacto con la familia del joven asesinado, Zelaya anunció que este crimen no podrá quedar impune. Sin embargo, no dio a conocer detalles sobre sus planes futuros para regresar al país.

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, habló en nombre de los demás Presidentes que han acompañado al presidente de Honduras en ese intento.

“No hablo solamente en nombre de los Presidentes que están aquí, sino de millones y millones de personas que han decidido que en el siglo XXI la democracia es insustituible e intocable –dijo Fernández–.

Han decidido que la democracia, el respeto a la voluntad popular, a las Constituciones son las garantías últimas y definitivas para la vigencia estricta de los derechos humanos que en el siglo XX han sido constantemente violentados.

Pensábamos –continuó la Presidenta de Argentina– que estas violaciones ya eran cosas del pasado. No obstante, vimos cómo la democracia no es un bien definitivo, sino que tiene que construirse todos los días con la participación de la ciudadanía”.

Fernández recordó también que la presencia de lo Presidentes se debe a que es necesario seguir hacia la construcción de un mundo multilateral, en el que ninguna nación puede sentirse superior y decidir en nombre de todos.

“En el mundo hemos sufrido mucho por el unilateralismo. Reconstruir el multilateralismo es la garantía de volver a vivir en un mundo más justo y seguro, respetuoso de los derechos de los pueblos. Por eso no es casual la presencia del Secretario General de la OEA y del Presidente de la Asamblea de la ONU.

En nombre de los Presidentes aquí presentes quiero llevar nuestra solidaridad y acompañamiento en el dolor de quienes hoy han sufrido la represión. Reaccionar contra lo que está sucediendo en Honduras no es defender al presidente Zelaya, es defendernos a todos y cada uno de nosotros. Porque la única garantía para poder vivir realmente en un mundo más seguro es que haya democracia”, concluyó.

Para el día de hoy, lunes 6, se espera una nueva multitudinaria marcha que seguramente estará marcada por la tristeza y la rabia por la sangre joven derramada.



domingo 05 de julio de 2009

Honduras ensangrentado (Fotos G. Trucchi)

El deseo del presidente Zelaya de volver a pisar suelo hondureño no se pudo realizar, ya que el régimen de facto, tal como lo clasificó el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, en su relación ante la Asamblea Nacional de esta organización, en la que los delegados suspendieron de forma unánime y por aclamación a Honduras en aplicación del artículo 21 de la Carta Democrática, dio la orden al Ejército de no permitir su aterrizaje.

El avión con el que venían el presidente Zelaya, la canciller Patricia Rodas y el presidente de la Asamblea General de la ONU, Miguel D’Escoto, fue amenazado de ser interceptado por la torre de control, mientras en la pista de aterrizaje el Ejército desplegaba vehículos particulares y camiones militares.

Unas dos horas antes del intento fallido de regresar al país, la multitudinaria marcha –se habla de 200 mil o más personas– logró llegar hasta la entrada principal del aeropuerto. Lo que fue considerado un éxito para los movimientos sociales, populares y las organizaciones sindicales, campesinas e indígenas fue el resultado de largas negociaciones con el Ejército y la Policía.

En este sentido resulta aún más inexplicable y vergonzoso el hecho de que el Ejército haya abierto el fuego contra una población pacífica que estaba manifestando su esperanza de poder ver reestablecido el orden constitucional, brutalmente violado por el golpe de estado del pasado domingo, a través del retorno en patria del presidente democráticamente electo Manuel Zelaya Rosales.

Hasta el momento se ha confirmado la muerte de un joven menor de edad que fue alcanzado por una bala en la cabeza. Muchos los heridos de bala o intoxicado por los gases lacrimógenos lanzados indiscriminadamente por el Ejercito.

Videos: http://www.youtube.com/watch?v=xcAT_o6mZ24
http://www.youtube.com/watch?v=EW8WpP8yyHk



GOLPE EN HONDURAS: hoy llega Zelaya

La OEA suspende a Honduras. Lllegada de Zelaya será hoy en la tarde. No se sabe todavía quienes los acompañarán

En la noche de ayer, sábado 4 de julio, la OEA votó de forma unánime y por aclamación la suspensión de Honduras de esta organización, en conformidad con el artículo 21 de su Carta Democrática, por la ruptura del orden constitucional y la falta de voluntad del "régimen de facto" para reestablecerlo, con la restitución del presidente Manuel Zelaya Rosales en el cargo que le corresponde por derecho.


Después de la lectura de la relación del secretario general, José Miguel Insulza, los países que integran la OEA se reunieron para discutir y acordar la resolución final, en la que la OEA pide a los diferentes países revisar sus relaciones con Honduras a la luz de esta resolución; continuar con los esfuerzos para reestablecer el orden democrático; invitar a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos darle seguimiento a la situación de los derechos humanos en Honduras; mantener contactos y diálogo para buscar una salida a la situación, lo cual no comporta un reconocimiento del "régimen de facto" y mantener el principio de "no intervención" que rige a la OEA misma.

Canadá, Costa Rica y Panamá expresaron su inconformidad con la decisión del presidente Zelaya de regresar hoy, 5 de julio, a Honduras porque "consideramos que no es el momento más adecuado y no es la mejor forma para mantener la paz en el país".

En la mañana del domingo diferentes presidentes latinoamericanos y el secretario general de la OEA se reunirán con Zelaya para tomar una decisión sobre quiénes lo van a acompañar.

Zelaya dio declaraciones pidiendo a la gente de Honduras de movilizarse pero de forma totalmente pacífica, y dijo no tenerle miedo a lo que le pueda ocurrir, ya que su objetivo es llegar al país para tratar de instalar un diálogo con el gobierno ilegal y encontrar una solución para que el país pueda regresar a la calma y tranquilidad.

Muy fuerte la posición de la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, quien además de volver a condenar el golpe de estado, dio a entender que detrás hay algo más. "Están los intereses de quienes no quieren que continúe el proceso iniciado en América latina. El ataque no es solamente contra del presidente Zelaya, sino para frustrar una política diferente que se está desarrollando en el continente americano. La restitución del presidente Zelaya no es solamente un acto de justicia para Honduras, sino también la posibilidad de continuar y profundizar el cambio en América", dijo la presidenta de Argentina.

Fernández explicó también no aceptar la propuesta del gobierno de facto de adelantar las elecciones previstas para noviembre Honduras, porque sería una forma de tratar de borrar lo que ha pasado y reconocer los que ha clasificado como "golpes benéficos".

Por su lado, Venezuela pidió la restauración inmediata e incondicional de Zelaya y rechazó el concepto que está circulando de que su regreso pueda legitimar la violencia por parte de las fuerzas tenebrosas de Honduras.

Nicaragua denunció el intento del gobierno golpista de vincularlo a supuesto actos de violencia en el país.

La llegada de Zelaya está prevista para las 1 o 2 de la tarde del domingo y centenares de miles de personas se están movilizando en todo el país.



Los golpistas se quedaron solos



La visita de la OEA y la resistencia en las calles podrían ser el inicio del fin del gobierno espurio de Micheletti

Por Giorgio Trucchi Rel-UITA

Por cuarto día consecutivo, los hondureños que rechazan el golpe de estado perpetrado el pasado domingo salieron de sus casas y se apoderaron de las calles, acompañando a sus dirigentes hasta el portón de las instalaciones de la OEA, donde iban a presentar sus planteamientos al secretario general de esta organización, José Miguel Insulza, recién llegado en el país para presentar formalmente a la Corte Suprema de Justicia el ultimátum que venció en la madrugada de hoy, 4 de julio.

La represión de los días pasados no logró intimidar a este río humano que recorrió las calles de la capital, mientras centenares de personas están llegando desde los lugares más recónditos del país para participar a la marcha de hoy, sábado, con la esperanza de poder celebrar el regreso del presidente Manuel Zelaya Rosales.

José Miguel Insulza, quien confirmó la suspensión de Honduras de la OEA, no dejó ningún espacio al gobierno de facto, arrinconándolo a sus responsabilidades golpistas, y podría ser un elemento fundamental para que el mundo entero se exprese de forma concreta y con medidas certeras en contra de lo que podría ser un muy peligroso ejemplo para la región centroamericana.

“Nos habíamos acostumbrados a pensar que estos hechos ya no iban a pasar en América y como cuando un record se rompe, hay que empezar a contar el tiempo de nuevo –dijo Insulza en conferencia de prensa–.

Ha vuelto a ocurrir algo que queríamos que se quedara en el pasado y que pensábamos no ocurriría nunca más. Nuestra decisión no tiene nada que ver con la legalidad de una o otra medida tomada por el presidente (Zelaya), o con una cuarta o quinta urna, sino con un golpe militar que efectivamente se dio.

¿Cómo le llamarían cuando un grupo de militares, mandados por militares, llegan a la casa de un Presidente y lo sacan del país con un avión militar? Es un golpe militar”, aseveró el secretario general de la OEA.

Para conocer en detalle los planteamientos que las organizaciones sociales, populares y sindicales, reunidas en el Frente Nacional contra el Golpe de Estado, presentaron al secretario del la OEA y cómo evalúan esta visita, Sirel dialogó con Carlos H Reyes, secretario general del STIBYS y miembro del Consejo Mundial de la UITA.

-Cuáles fueron los contenidos del encuentro que las organizaciones tuvieron con el secretario general de la OEA?
-Lo que percibimos tanto en la reunión como en la conferencia de prensa es que este gobierno golpista sigue desafiando a la comunidad internacional, principalmente a la OEA, y al pueblo hondureño. Aquí la alternativa es que la comunidad internacional continúe presionando y tome todas las medidas que corresponden según las diferentes instancias, y que el pueblo hondureño siga luchando para derrotar a este golpe de estado.
Hoy ya quedó sumamente claro de que estamos ante un golpe de estado y que todas aquellas propuestas que salen de este gobierno ilegítimo, que habla de dialogo y paz, solamente pueden ser posible siempre y cuando se restituya la institucionalidad en el país.
Sobre este tema también la Unión Europea fue muy clara al decir que no reconoce a este gobierno, y que no va a recibir a nadie que quiera darle explicaciones del caso.
Hay posiciones muy contundentes y reconocemos su importancia.

-¿Qué es lo que le pidieron en concreto?
-Le explicamos que no puede caber ningún tipo de negociación si primero no se restablece la institucionalidad y que necesitamos de acciones urgentes de parte de la comunidad internacional, porque este gobierno quiere llevarnos a un enorme derramamiento de sangre. Todo el mundo sabe que detrás de esa gente están una serie de militares que en la década de los 80 cometieron una serie de atrocidades por las cuales Honduras fue condenada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Toda esta gente es un enorme peligro para nuestro pueblo.

-¿Qué efecto va a tener el hecho de que la OEA suspenda a Honduras?
-José Miguel Insulza dijo claramente que lo único que no se va a dar es una intervención militar. De ahí todos los otros aspectos políticos y económicos los va a decidir la Asamblea General que se instala mañana, y eso quiere decir que van a evaluar la relación del secretario general y aplicar las medidas necesarias que amerita el caso.

-¿Cómo va a seguir la lucha de las organizaciones sociales y sindicales?
-El pueblo sigue movilizándose y mañana, 4 de julio, vamos a realizar una marcha aún mayor de la que hubo el día de hoy. Pese a las maniobras para obstaculizar la libre movilización está llegando mucha gente de los departamentos. Va a ser algo grande.



sábado 04 de julio de 2009

Declaración de la UITA sobre el Golpe de Estado en Honduras

¡Somos todos hondureños!

Ante la confirmación de un Golpe de Estado en Honduras, la UITA, junto a sus 374 organizaciones afiliadas en 120 países, expresa su más enérgica condena a esta anacrónica forma de autoritarismo que pretende desconocer la voluntad popular expresada en las últimas elecciones celebradas en ese país, y proclama su total apego y vehemente defensa de la democracia como sistema de convivencia política, social y económica.

Además, denunciamos con indignación el intento de secuestro de nuestro compañero Carlos Reyes, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Bebida y Similares (STIBYS) e integrante del Comité Ejecutivo Mundial de la UITA, quien junto a otros dirigentes sindicales participaba en una manifestación pacífica contra el Golpe de Estado.

Desde la última semana advertimos que en Honduras la democracia estaba siendo crecientemente amenazada. Por eso difundimos una nota enviada al presidente José Manuel Zelaya el pasado viernes 26 en la cual expresábamos nuestra condena a la “acción sediciosa y golpista” en contra del gobierno constitucional.

Al mismo tiempo, solicitamos a nuestro corresponsal en Nicaragua, Giorgio Trucchi, que viajara a Honduras donde aún se encuentra y desde donde nos estará informando de manera permanente con una visión de primera mano sobre lo que esté ocurriendo. La presencia de Giorgio, además de ser un acompañamiento solidario de un representante de nuestra Secretaría Regional, y por lo tanto de la UITA en su conjunto, pretende romper el silencio de la censura que, como es característico, las dictaduras imponen a la prensa.

El grupo cívico militar que el domingo 28 derrocó al presidente de Honduras José Manuel Zelaya no sólo es una rémora ideológica de un pasado que pretende regresar desde el “país de las sombras”, sino que también está defendiendo muy terrenales intereses económicos, que se materializan en grandes grupos multimedios, enormes emprendimientos mineros y agroindustriales, bancos y sistema financiero, maquilas y otras actividades.

Las Fuerzas Armadas hondureñas están participando en esta aventura golpista con el pretexto de “evitar la polarización del país”, pero en realidad no dudan en pisotear todas las leyes, quebrantar el ordenamiento constitucional y colocar a Honduras al borde de una polarización mucho mayor aún.

La UITA se suma a las voces que en todo el mundo se están alzando para defender la democracia hondureña, sus instituciones legales, así como el derecho de su pueblo a decidir libremente su destino.

Expresamos también nuestro total e irrestricto apoyo a nuestras organizaciones afiliadas en Honduras, y les hacemos llegar nuestra mano firmemente extendida en señal de solidaridad y adhesión.

Anticipamos nuestro acuerdo con todas aquellas acciones que apunten a restablecer la legalidad y el orden jurídico previos al golpe militar del pasado domingo 28, y declaramos que continuaremos exigiendo la plena vigencia de la democracia y las libertades individuales y colectivas en Honduras.

Finalmente, hacemos responsable al gobierno ilegítimo de Roberto Micheletti por la seguridad de nuestros compañeros Carlos Reyes y Giorgio Trucchi, de los miembros de nuestras organizaciones afiliadas y de los integrantes del movimiento popular y sindical de resistencia.

Ron Oswald
Secretario General UITA
Gerardo Iglesias Secretario Regional UITA